- Para María Laura Barreto, presidenta del Comité Directivo de la Alianza por la Minería Responsable, la pequeña minería y la minería ilegal son diferentes.
- La minería artesanal y de pequeña escala necesita un marco jurídico y políticas públicas adecuadas que reconozcan su realidad económica, social y técnica.
- ARM trabaja para que el pequeño minero entre por la puerta grande al comercio internacional gracias al comercio justo.
MEDELLÍN, OCTUBRE 8 DE 2010. María Laura Botero, presidente del Comité Directivo de la Alianza por la Minería Responsable, ARM, dijo en Medellín durante el Seminario Internacional Minero que se realiza en la Sexta Feria Internacional Minera, que el pequeño minero y las personas que ejercen la minería comunitaria no deben ser perseguidas por las autoridades como mineros ilegales, pues no lo son.
Durante su disertación, la experta manifestó que el minero artesanal y los individuos que explotan la minera a pequeña escala, en ciertas ocasiones no están formalizados como consecuencia de la combinación de extremos problemas sociales y la ausencia de políticas y regulación.
Algunos mineros no se formalizan porque, pese a cumplir con todos los requisitos, tienen temor de solicitar la formalización. A ello se suma que la legislación es muy complicada y por ello es difícil la formalización. Además, se presenta el caso de que pese a cumplir con todos los requerimientos, las autoridades competentes no los formalizan, temen entregar el título de las zonas mineras. “La falta de claridad sobre la legislación que cobija a la pequeña minería también desmotiva”, dijo.
Aclaró que la informalidad, la pequeña minería y la minería artesanal, son diferentes a la minería ilegal. Para el ciudadano común es difícil la frontera entre la informalidad y la ilegalidad, pero es diferente.
La minería ilegal puede ser grande, mediana o pequeña. Generalmente no está ligada a las comunidades. Explora y explota los recursos existentes sin ninguna intención de acatar las legislaciones, teniendo las condiciones para legalizarse.
La consultora internacional acotó que la reglamentación necesita conocer la minería artesanal y de pequeña escala como una actividad económica y minera. Las administraciones de las diferentes naciones, deben contribuir con herramientas que ayuden a la transformación de proyectos chicos en medianos y medianos en grandes, al igual que con propuestas que permitan a los mineros informales dar el paso hacia la formalidad, pues esta actividad es gran generadora de empleo, especialmente en comunidades pobres y puede convertirse en un gran motor económico principalmente en los países en vía de desarrollo.
De acuerdo con datos de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, La minería artesanal y de pequeña escala es responsable de generar empleo directo a unas 13 millones de personas e indirecto entre 80 y 100 millones de personas. En América Latina la cifra asciende a 1.6 millones.
El estimativo de la producción mundial de minería artesanal y de pequeña escala corresponde a: 12% de metales, principalmente oro; 21% de minerales industriales; 20% de carbón; 10% de diamantes y 75% de gemas.
Comercio justo
La Alianza por la Minería Responsable trabaja, entre otros programas, en el apoyo para que los mineros se certifiquen en comercio justo. Cumplan con una serie de requisitos sociales y ambientales, entre otros, para poder ser certificadas. La idea es que el comprador del mineral, generalmente una persona con un alto nivel de ingresos, conozca el “rostro” del individuo y la comunidad que se encuentra tras el producto adquirido, pues el pequeño minero es invisible para la economía.
El comercio justo es una idea que ha tomado fuerza en los últimos años. El consumidor es más exigente cada día, se inquieta por conocer si la producción del artículo adquirido afecta o no el medio ambiente, o si es fruto del trabajo infantil. Es una especie de comercio ético.
Actualmente ARM está desarrollando estrategias con el propósito de que los pequeños mineros tengan opciones de ser parte activa del comercio justo. Se pretende que la pequeña minería entre por la puerta grande al mercado internacional y por ende genere beneficios concretos para las comunidades permitiendo su desarrollo.